Los recolectores de la Comunidad recogen los primeros boletus de lo que esperan que sea una buena campaña

Las setas de otoño se adelantan al verano
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Ejemplares de 'Lactarius Deliciosus' fotografiados por un recolector

Con el mes de agosto sin terminar, ya se habían recolectado las primeras setas de la temporada en determinados términos de Castilla y León. Los cantharellus, lactarius y los primeros boletus están completando la cesta de los recolectores más avanzados que buscan en las zonas húmedas, como trampales y orillas de los ríos. El programa Myas Regulación y Comercialización (Myas RC) está expidiendo a través de los distintos ayuntamientos los primeros permisos de la temporada.

Las setas más comunes estos días en montes de la comarca pinariega de Soria y Burgos son los lactarius deliciosus, los conocidos níscalos, y «también el chantarellus luthencens», comenta Ángel, aficionado a la micología, que este verano ha permanecido durante varias semanas en Molinos de Duero (Soria).

Las primeras setas de la temporada están muy cotizadas. «Unos pocos níscalos y un par de honguitos que hemos cogido nos han sabido a gloria», dice José Luis, quien destaca que, a pesar de ser grandes «apenas tienen gusanos». El boletus se ha recogido en zonas altas, donde las temperaturas no han sido tan elevadas.

Ángel insiste en que no ha sido ahora en agosto cuando se han recolectado las únicas setas del verano. «Ya en el mes de julio, y en zonas de roble cogimos los boletus aéreus», indica el recolector para quien «está ahora todo muy seco y tiene que llover más».

Los aficionados esperaban una campaña más rica en amanita cesárea, «y alguna se ha cogido pero pocas para lo que se esperaba después de una primavera tan lluviosa», comenta Luis, uno de los aficionados en la provincia burgalesa.

Regulación

El proyecto Myas RC continúa ampliando la regulación de la recogida de setas en distintos términos municipales de la comarca pinariega en la provincia de Soria. Al mismo tiempo, ha arrancado la venta de permisos en los ayuntamientos.

En el centro micológico de Navaleno (Soria) todavía no se expiden los permisos. «Me los está pidiendo mucha gente que se acerca por el centro», dice Luisa Abenza, la regente, quien se ha puesto en contacto con el Centro de Servicios Forestales Cesefor y todavía no me han respondido.

En las pistas forestales de la zona, la señal se hace visible para dar cuenta de que «se necesita permiso para la recolección de setas». El recolector puede hacerse con el permiso al precio de 3 euros para uso recreativo y 10 para el comercial, en el caso de los locales, y válidos para toda la temporada en la Unidad de Gestión de Urbión. También se establecen permisos para vinculado, provincial y foráneo con distintos precios. Para vecinos o personas vinculadas tienen que acudir a los ayuntamientos.

El gerente del proyecto Myas, Arturo Esteban, se mostraba satisfecho por la incorporación de nuevos términos en distintas comarcas de la región. «En esta temporada alcanzamos las 100.000 hectáreas», dice Esteban, para quien se fortalece las zonas incluidas como unidades de gestión en el conjunto de la región.

En la comarca pinariega soriana se incorporan municipios forestales con un número importante de hectáreas como Covaleda, Vinuesa, Duruelo de la Sierra y Montenegro de Cameros. Durante estos días están colocando las respectivas señales en los montes.

Las unidades de gestión son las áreas Norte de Gredos , de Ávila; Las Merindades y Montes de Oca, en Burgos; Sierra de Francia, Béjar y Quilamas, y El Rebollar, en Salamanca, Sierra de Ayllón y Sierra de Guadarrama, en Segovia; la de Soria, con Pinares Llanos, Tierras Altas, y Urbión, en Soria; Montes Torozos, en Valladolid y Sanabria y La Carballeda, y Alisté, Tábara y Álba, en Zamora.

Varios pueblos de la zona burgalesa de Pinares y Ribera han optado por crear una regulación propia en el Coto Micológico de Pinares Sur de Burgos. Ayuntamientos de la zona han aprobado una normativa reguladora que implica a 19 montes de utilidad pública. La tarifa fijada es de 10 euros en la expedición de una tarjeta por día y de 20 euros para el fin de semana. Los empadronados en los municipios pagarán la cantidad de 10 euros anuales.

Desde el Proyecto Myas RC se insiste en que la regulación de las setas tiene afán por ordenar y no por sancionar. El incumplimiento del permiso deja sin efectividad el propio documento, y la vulneración de las normas deberá atenerse a la legislación en materias forestales a través de la normativa aprobada por la Junta de Castilla y León