La razón

«Los políticos deberían tomar decisiones ante un buen plato»

María Luisa Banzo - Restauradora y ex política

«Los políticos deberían tomar decisiones ante un buen plato»

27 Marzo 10
 PERFIL
casada y con 4 hijos, nació en Navaleno (Soria) hace 51 años.
diplomada en Magisterio, ejerció como política y fue una de las 25 primeras mujeres parlamentarias de la Democracia.
cocinera autodidacta, estar en familia y viajar son sus grandes aficiones.
Regenta en Madrid el restaurante La Cocina de María Luisa.
 

Cocinera autodidacta, en su juventud estudió Magisterio, pero la política se cruzó en su camino, hasta el punto de convertirse en una de las 25 primeras mujeres que llegaron al Congreso en los principios de la democracia. Sin embargo, su pasión estaba en la cocina, pues, tal y como ella reconoce, se ha criado entre cacerolas y fogones. Y la decisión fue de lo más acertada, pues actualmente regenta, con gran éxito, el restaurante madrileño «La Cocina de María Luisa».
-Durante años estuvo inmersa en política. ¿Cómo recuerda aquella época?
-La política es una vocación y yo así la viví. Me volqué muchísimo en esta profesión, porque siempre la planteé desde el espíritu del servicio a los demás.
-Pero ha acabado en la cocina. ¿Qué tienen en común estos dos mundos?
-Pues precisamente ese servicio a los demás. Desde el Congreso ayudas al ciudadano y desde la cocina das de comer a los demás, un acto que es muy bonito.
-¿En qué momento consideró que era necesario cambiar de rumbo y dedicarse profesionalmente a su gran pasión?
-Nunca me había planteado vivir de la política, y creo que eso es algo que deberían plantearse muchos políticos, sobre todo los jóvenes. El cambio llegó porque me casé y decidí convertir en restaurante una antigua casona de mis padres en Navaleno, en Soria. He mamado en la cocina, he hecho los deberes en la cocina... Los fogones son parte de mi vida y una pasión que ahora se ha convertido en mi profesión.
-Se define como una chef autodidáctica. ¿Cuál es el secreto de su éxito?
-Es cuestión de trabajar y poner mucho cariño en lo que haces. Aprendí con mi madre y con mi abuela, y ellas me enseñaron que para ser buena cocinera hay que tener un punto de artista, pero sin esfuerzo y cariño por lo que haces no hay nada.
¿Qué queda de ellas en sus recetas de hoy en día?
-Todo lo que me enseñaron sigue siendo muy válido. Es más, creo que en época de crisis, la cocina de siempre puede suponer ahorrarse mucho dinero. 
-¿Los políticos tienen tiempo para disfrutar de la buena mesa?
-Deberían pararse y reflexionar más delante de un buen plato. La cocina hace ver las cosas de otra manera.
-La oferta culinaria de Madrid es muy amplia. ¿Qué tiene de especial su restaurante?
-Mi casa enriquece esa oferta, porque no sé si hay más restaurantes donde haya un «copyrigh» tan absoluto de caza y micología. Soy la ventanita de Castilla y León en la capital, pero más allá del típico asado.
-¿Los españoles sabemos apreciar la buena cocina?
-Sí, y cada vez hay más necesidad de la cocina de madre, la de toda la vida.
-¿La cocina de autor le crea complejo de inferioridad?
-Para nada, porque no me siento identificada con ella. Si está bien hecha es una maravilla, pero yo quería hacer algo que me vinculara a mi tierra. Es así de sencillo.