Logo

El complejo ‘Fuente del Botón’ de Navaleno abre una nueva temporada

Los actuales regentes comunicaban al Ayuntamiento de la localidad la intención de no continuar con el camping y las piscinas en años venideros, puntos clave del turismo de Navaleno


Chusja Andrés 20 de Junio de  2008

La apertura del camping ‘Fuente del Botón’ de Navaleno ha marcado el inicio de una nueva temporada, que quiere ser la última para la empresa gestora Hermanos García Vela, según comunicado al Ayuntamiento de Navaleno. De momento se ha abierto con parte de los servicios disponibles, ya que las piscinas se abrirán al público a partir del uno de julio.

Es un campamento de turismo de tres meses de temporada. Para estas dependencias, que abrieron sus puertas el día 15 y las mantendrán abiertas hasta el 15 de septiembre, es muy importante que el tiempo acompañe y que los visitantes se hagan notar en abundancia.

Las últimas disposiciones de los gobiernos nacional y regional sobre los usos del monte les han preocupado durante los últimos años, pues saben que los campings sorianos cuentan con un turista al que le gusta disfrutar del entorno, y ellos creen que, en su mayoría, lo cuidan y respetan.“Lo de hacer fuego sí lo vamos a notar”, explicaban desde el camping Fuente Del Botón del municipio de Navaleno cuando conocieron la prohibición de utilizar las barbacoas en el monte, algo que se agudizó a raíz del incendio de Guadalajara.

Para los regentes, el fuego está perfectamente controlado en el área del camping.

El camping de Navaleno se abrió en el año 1992. El espacio aprovechaba entonces las instalaciones de una Fuente, la del Botón, y las piscinas municipales, que se construyeron en la década de los cincuenta. Entre los logros de este complejo está la construcción de un nuevo bar y restaurante, la dotación de una piscina con un tobogán gigante y la adecuación de una finca verde y frondosa, en un terreno antes más dominado por el cemento.

Socorristas. Uno de los inconvenientes mayores es la búsqueda de socorristas para la atención de las piscinas, cuya apertura está prevista el 1 de julio.

Las dificultades con las que se encuentran en las distintas piscinas para que dos socorristas trabajen antes de las fechas de julio y agosto impide que se puedan abrir las instalaciones durante este mes de junio, con temperaturas que algunos años mejoran con diferencia las que luego se registran en los dos meses siguientes.

Navaleno y Vinuesa son las dos poblaciones pinariegas que más incrementan su población en estas fechas. En Vinuesa, una de las medidas adoptadas para facilitar el tránsito en el núcleo de población ha sido reducir el tránsito de vehículos y limitarlos a un único sentido de la calle Reina Sofía, artería principal de la localidad visontina, en la semana central del mes de agosto, como recordaba la alcaldesa Asunción Medrano. Regular el abastecimiento de aguas y mejorar la situación de los parajes más frecuentados en el término es tarea cotidiana para dar servicio a los numerosos visitantes de la población.

En el pueblo pinariego de Navaleno, y por parte del funcionario municipal, son continuas las visitas a la potabilizadora para confirmar que están regulados, a niveles adecuados, los componentes que aseguran la salubridad del agua potable para garantizar que llega en las mejores condiciones a la población.

La zona de San Roque

Los visitantes que lleguen a ocupar este verano sus viviendas en la urbanización San Roque del término encontraran el resultado de parte de la reforma en las redes de aguas limpias y sucias, en las calles por las que se accede a los diferentes chalets. Queda pendiente la pavimentación de estos espacios, reclamada por los residentes.Los terrenos de esta urbanización han sido propiedad municipal hasta estos últimos años que han pasado a propiedad privada. A mediados del siglo pasado se hizo una cesión de uso del terreno para que pudieran construir sus residencias de verano, situación que se ha intentado normalizar en la actualidad.Además de la de San Roque, Navaleno cuenta con la urbanización Pinares, que es la primera en haberse ejecutado y que ocupa una importante extensión entre las cercanías del cementerio y la Dehesa Nueva, y la urbanización de El Raso, que es la última en concretarse, ocupando el antiguo campo de fútbol en la localidad.