MICOLOGÍA
Las asociaciones ven con recelo la repercusión de las micolonjas

Todavía no se conocen muchos detalles de lo que va a suponer a partir de ahora la continuidad del proyecto MYAS, que incluirá como eje central la creación del concepto de micolonja, pero los presidentes de las asociaciones micológicas de la provincia coinciden en su visión de que regular el funcionamiento de esas micolonjas, y todo lo que tenga relación con ellas, va a ser muy complicado.



Santiago Rello | Así lo reconocía ayer el presidente de la Asociación Micológica "Quintana", de Quintana Redonda, Evelio Arnanz, señalando que "yo he apoyado el tema de la creación de las micolonjas desde hace muchos años, pero también he de reconocer que es una cuestión muy complicada a la hora de concretar cómo se quiere gestionar todo eso".

Sobre las sensaciones que despierta este proyecto de las micolonjas entres los miembros de su asociación, y entre los aficionados, comentó que "a la mayoría de nosotros, en la asociación, nos interesan muchos aspectos relacionados con la Naturaleza en general, las especies de setas y hongos en términos generales, o las especies forestales relacionadas, antes que la comercialización. Aún así, creo que fiscalizar la recogida de setas es algo muy difícil. No hay que olvidar que recoger setas es un trabajo que cuesta mucho; es muy duro, aunque ahora hay coches, que antes no había".

La presidenta de la Asociación de Guías Micológicos Río Izana, Elena Soria, incidía en que "todavía es pronto para aventurar posturas porque apenas se conocen detalles de todo lo que puede conllevar la creación de esas futuras lonjas, especialmente en materia de fiscalización. Es un tema muy delicado que habrá que estudiar con atención en su momento, pero lo que sí está claro es que la gente de a pie, los recolectores, no van a ver con buenos ojos si se llega a fiscalizar la compraventa de especies y a ellos les afecta".

Elena Soria destaca que "la gente lo que quiere es que el dinero que genera este recurso se quede aquí, en la zona, pero hay que estudiar de qué forma y ver en qué medida puede afectar todo esto al recolector. Pese a todo, la idea de crear las micolonjas también supondría algún beneficio, como el hecho de que a los recolectores se les garantiza un precio mínimo; sin hablar de la mejora que experimentaría la calidad del producto, porque se exigirá un mayor cuidado en la presentación de las setas que se vayan a comercializar, vigilando su limpieza y el tamaño".>

Recelos e incertidumbre.

Desde la Asociación Micológica de Navaleno, su presidente, Jesús Javier Andrés, reconocía también que "la posibilidad de que se fiscalice la recolección de setas y hongos con motivo de la puesta en marcha de las lonjas micológicas ha generado entre los recolectores recelos e incertidumbre, porque es algo que no van a querer que ocurra".

Incidiendo en este aspecto, comentó que "la gente está todavía a la espera de ver lo que pasa con todo esto de las micolonjas, pero, si finalmente va a suponer una fiscalización y les va a obligar a pagar a Hacienda, es fácil adivinar que no van a ver favorable este tipo de medidas que les supongan un trámite más. A ver si por querer arreglar un problema vamos a terminar creando otro igual o peor".

El presidente de esta agrupación adelantó que "salvo imprevistos, parece ser que esta semana se podría firmar el nuevo convenio para continuar con una fase más del proyecto MYAS, y habría que esperar a que esto ocurra para poder aclarar todos estos matices relacionados con la puesta en marcha de las futuras lonjas micológicas".