MUSEOS MUNICIPALES
El invierno y la falta de turistas mantienen en jaque a los museos municipales sorianos

Lo ocurrido días atrás con el Parque del Románico, de San Esteban de Gormaz, que ha anunciado su cierre de forma provisional hasta el próximo mes de marzo por la falta de clientes, no es algo excepcional en la provincia de Soria. Otras instalaciones similares han optado también por el cierre, y las que quedan afrontan con resignación los fríos invernales y la falta de turistas aunque les cueste dinero.


Fotógrafo: Heraldo
El Museo de la Resina, en la imagen, también ha cerrado por la imposibilidad de mantenerlo con los presupuestos municipales.
Santiago Rello. Soria | Entre los que han decidido cerrar, antes incluso de que lo hiciera el Parque del Románico, se encuentran el Museo de la Resina y el aula que acoge la exposición permanente "El bosque quemado", ambos en Matamala de Almazán. El alcalde de esta localidad, Mariano Hernández, conoce perfectamente la situación por la que atraviesa el centro sanestebeño, y afirma que "una cosa es construir una instalación de este tipo, y otra muy distinta es mantenerlo año tras año".

El Museo de la Resina, único en la provincia especializado en este ámbito, se encuentra en las instalaciones del Centro de la Naturaleza Río Izana, mientras que la exposición El bosque quemado se mantiene instalada de forma permanente en el local rehabilitado del antiguo lavadero. Ambos se cerraron hace unos meses "porque suponían un problema para el presupuesto que maneja un pequeño Ayuntamiento como el nuestro, de Matamala de Almazán", reconoce el primer edil.

Hernández señala que "la financiación que tenemos los municipios pequeños es tan ajustada que, si destinas parte del presupuesto municipal a un servicio de este tipo, tienes que quitárselo a otros servicios que pueden ser más importantes para los vecinos del pueblo, porque repercuten directamente en ellos, como puede ser la recogida de basuras, la limpieza de las calles o el alumbrado público. No se puede llegar a todo con el poco dinero que tenemos".

Incidiendo en este aspecto, el alcalde de Matamala de Almazán explicó que "para nosotros hubiese sido mejor pagar la construcción de estas instalaciones, que costaron en su momento alrededor de 70.000 euros, de los cuales tuvo que poner el Ayuntamiento 20.000; y que, desde entonces, se hubiese hecho cargo otra administración de los gastos de mantenimiento, que en los años que lo hemos tenido abierto ha podido llegar a los 200.000 euros".

Pese a padecer el problema, Mariano Hernández reconoce que "la apertura de un centro como el nuestro también puede suponer un cierto beneficio para el pueblo, pero sólo en parte, porque los vecinos que viven aquí no creo que se beneficien mucho de él", y por ello adelantó que "vamos a pedir en breve una subvención que conceden para la contratación de personal. Lo que ocurre es que, para rentabilizar ese dinero, si nos lo llegan a conceder, nuestra intención es que la persona que se contrate haga más funciones además de abrir y atender el museo en el horario que se establezca".

En términos parecidos se expresaba también el alcalde de San Leonardo de Yagüe, Jesús Elvira, matizando que su caso tiene una particularidad. "Nosotros todavía no hemos abierto, como tal, el museo etnográfico que tenemos. Estamos a la expectativa de lo que ocurra con las obras que se van a realizar en la casa del parque del Cañón del río Lobos, porque todo lo que tienen allí nos lo podrían ceder a nosotros mientras duren esas obras. A ellos les viene muy bien, y a nosotros nos va a venir de maravilla contar con ese material por la cantidad de gente que atrae", explicó.

De todas formas, señaló que "el museo, que hemos tenido abierto hasta ahora con distintas actividades, entre otras la exposición que pedimos a la Junta de Castilla y León sobre parques naturales, está cerrado en estos momentos; y lo va a estar hasta el mes de febrero, cuando lo volveremos a abrir. Es que los meses de invierno son difíciles para mantener abiertas este tipo de instalaciones", añadía.

El primer edil reconoció que "no sé si el museo será rentable, pero creo que, sobre todo en municipios pequeños, uno no puede permitirse mantener a una persona ocho horas diarias dedicada a esto. Con ese horario tendría que cumplir también otras funciones; o habría que contratar a alguien por menos horas, o concertar las visitas de grupos. Pero contar con un museo como este es una iniciativa interesante de cara a atraer turistas hasta aquí y darnos a conocer".

El alcalde de Quintana Redonda, Juan Manuel Valero, no tiene inconveniente en reconocer que el museo municipal de su localidad, centrado en todo lo relacionado con la cerámica, pierde dinero. "Claro que es un proyecto deficitario, y que no se están cumpliendo las expectativas o los objetivos que se habían marcado en un primer momento, pero eso no quiere decir que vayamos a cerrarlo. No es nuestra intención", explicó.

Incidiendo en este aspecto, anunció que "nosotros vamos a intentar mantenerlo abierto al público, como ha estado hasta ahora, porque lo tenemos subvencionado al 50%. Abre todos los días menos los domingos y los lunes por la mañana, y queremos que siga siendo así. Para ello, nuestra idea es poder compaginarlo con otras actividades y servicios que le den una utilidad de forma permanente", añadió.

Valero, que matizó que hasta el pasado mes de septiembre habían pasado por esas instalaciones alrededor de 300 visitantes, comentó también que "en estos meses de invierno las visitas son prácticamente nulas, porque no es el tiempo más apropiado para venir, pero en la época estival mejora algo. De todas formas, no creo que se pueda decir que se estén cumpliendo los objetivos que nos habíamos marcado al poner en marcha este proyecto".

Asimismo, informó de que "el objetivo fundamental es dar a conocer nuestro museo, en primer lugar, en la provincia de Soria. Que sean los sorianos los primeros que vengan a verlo antes de sacarlo fuera, y que sea el boca a boca lo que haga el resto, pero a la hora de difundirlo tenemos que empezar por nosotros mismos".

El que menos problemas tiene, tal vez por su contenido, es el museo micológico de Navaleno. Fuentes municipales recordaban ayer que "en nuestro caso, al tratarse de unas instalaciones que tienen la micología como eje central, los mejores meses para atraer al público son los de otoño y primavera, coincidiendo con las temporadas de recolección de setas y hongos".

Refiriéndose al funcionamiento de estas instalaciones, concretaron que "es un museo recién inaugurado, recién estrenado, y está funcionando perfectamente porque ha tenido una buena aceptación entre los aficionados a este tema. Pero no hay que olvidar que, en esta época, el turismo que tenemos es, sobre todo, de fin de semana y coincidiendo con los puentes festivos"