MANCOMUNIDAD PINARES
Los pueblos de la Mancomunidad Pinares condicionan su pertenencia al coste por habitante

La Mancomunidad Pinares de Soria está atravesando la crisis más determinante desde su creación en 2001. Al abandono de los Ayuntamientos de Navaleno y Casarejos, consumada en estos últimos días, se añade el condicionante de algunos de los pueblos integrantes de la entidad, al considerar que la organización contará con los municipios que representan siempre que no se eleve la cuota económica anual por habitante.





Chusja Andrés. Navaleno | Temen desde los ayuntamientos integrantes en la Mancomunidad que tras la salida de Navaleno, al ser el pueblo con mayor número de habitantes y que más aportación económica realizada, se eleve la contribución por municipio, y tengan que pagar más por mantener los mismos servicios. A pesar de esta escisión, representantes de los ayuntamientos consultados por Heraldo de Soria, no se plantean el abandono de la agrupación a corto plazo.

El alcalde de Muriel de la Fuente, Alfredo Lafuente, ejemplificaba ayer el pensamiento general de los primeros ediles en la zona. "Hay que mantenerse en la Mancomunidad hasta que se echen cuentas", decía el representante municipal, a lo que añadía que "si no es muy cara la cuota, sí que seguiremos". Lafuente cree que el beneficio que se está sacando de la organización es importante. Destaca la limpieza en el núcleo, con la trituradora de residuos forestales, y el uso del grupo electrógeno para fiestas locales.

"Vamos a dar el do de pecho" dice el alcalde de Abejar, Javier Romero, para quien tanto el municipio que representa como Cabrejas del Pinar, dos de los impulsores de la Mancomunidad Pinares de Soria piensan seguir compartiendo servicios, puesto que consideran que es la mejor forma de "mantener servicios en los pueblos". Abejar y Cabrejas son las dos poblaciones ubicadas más al este de la franja que ocupa la Mancomunidad.

El alcalde de Cabrejas del Pinar, Fidel Soria, reconocí que de si se llega a una reestructuración podría cambiarse parte del objetivo y el nombre. "Una Mancomunidad tenemos que tener, llámese Comunero de Arriba o como se quiera", dice Soria en referencia a la necesidad de gestionar de forma común bienes que pertenecen a varios vecindarios, y esa unión se aprovecha también para compartir servicios.

"Yo lo veo bastante mal", dice el alcalde de Muriel Viejo, Vicente Berzosa, quien condiciona la implicación de su pueblo a la reunión que tenga lugar en febrero "entre el grupo que quedemos". Berzosa no oculta sus quejas por funcionamiento de la entidad. Dice que la maquinaria se ha utilizado más en Cabrejas que en ninguna otra población.

"Nosotros el uso que hemos hecho de la Mancomunidad es el grupo electrógeno, una vez al año, y la máquina barredora una o dos veces". Cree el primer edil que "desde un principio ha funcionado mal, y así hemos seguido" a lo que añade que "no se puede comprar la maquinaria para tenerla en una cochera".

Varios alcaldes no están de acuerdo con las contrataciones que se han realizado para servicios en la Mancomunidad. "A algunos ni les hemos llegado a conocer", dice uno de los representantes locales, molesto porque operarios y agente de desarrollo no han trabajado para todos lo mismo. Otro edil apunta a que "se han contratado a los amigos y se les ha pagado más de la subvención". Se calcula que el déficit económico actual de la entidad puede superar los 70.000 euros.

Pinares de Soria ha llegado a englobar en su momento más álgido a nueve pueblos de la zona centro y Sur de la comarca pinariega. Abejar, Cabrejas del Pinar, Casarejos Cubilla, Muriel de la Fuente, Muriel Viejo, Navaleno, Talveila y Vadillo son las localidades que se agrupaban hace ya siete años para mancomunar una serie de servicios que, de otra manera, no podrían haber costeado por sí solas cada una de estas poblaciones.

Una de sus máximas ha sido la adquisición de maquinaria como una barredora para acometer las tareas de limpieza de espacios públicos. En estos años, la organización cuenta con un camión para mitigar los incendios, el tractor desbrozador, la plataforma elevadora, el compresor, generador eléctrico, la plataforma para transportar y el vehículo multiusos.

El turno rotatorio de la presidencia de la Mancomunidad hace que esté dirigida desde el pasado mes de diciembre por el alcalde de Vadillo, Rafael López. Su entrada ha coincidido con la principal etapa de cambios, que pueden condicionar su existencia. La salida de los dos ayuntamientos, uno ellos el pueblo con más población, y cómo hacer frente al déficit económico son dos de los puntos que han de resolverse con la mayor rapidez.

"Ha sido un jarro de agua fría". Así lo definía el alcalde de Abejar, Javier Romero, a la salida de los dos ayuntamientos. Para Romero esta reacción indica que "no creemos en la Mancomunidad". El dirigente socialista considera una hipocresía que se inste a los pueblos a agruparse desde el Partido Popular y posteriormente se desintegren las Mancomunidades.

En el tiempo que ha funcionado la entidad se ha desarrollado un taller de empleo, se ha creado el logotipo, establecido rutas turísticas y diseñado un mapa de la zona, además de la adquisición de maquinaria, entre otros servicios.

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