HERALDO DE SORIASORIA
MEDIO AMBIENTE
La producción micológica en Pinares El Valle supera los tres millones al año

Más de tres millones de euros anuales en ingresos directos puede llegar a aportar una buena temporada micológica en las comarcas de Pinares-El Valle de Soria y Burgos. Así se pone de manifiesto en el informe del diagnóstico socioeconómico Micodata del aprovechamiento micológico en el ámbito de Asopiva.

CHUSJA ANDRÉS. Navaleno | El sistema Micodata-Sig ha sido explicado estos días por Fernando Martínez Peña, técnico del Centro de Investigación Forestal de Valonsadero de la Junta de Castilla y León, aportando datos que reflejan la importancia de la recogida de setas en la zona, en la que un 66,7% de los habitantes de la comarca se define como recolector.

A través del informe, se han calculado datos en referencia a tres de las especies más valoradas: el hongo, el boletus edulis; la seta de cardo, el pleurotus eryngii; y el níscalo, el lactarius deliciosus. En el uso comercial, la investigación arroja cifras de unas producciones anuales que alcanzan los 911.057 kilos con un valor de 2.575.242 euros; y, en el recreativo, 250.191 kilos por 759.949 euros.

En el caso del níscalo, se cifra en 1.522 los recolectores comerciales por temporada y 5.783 los no comerciales; en la seta de cardo, 2.150 no comerciales con una media de 0,8 kilos por la visita; mientras que la comercialización del boletus va destinada en un 58% a conserveras; 38% a venta ambulante y un 2,9% a restaurantes, remunerado a 6,16 euros el kilo como media en la primera calidad, y 1,84 el kilo en la segunda.

Fernando Martínez insistía en las jornadas de primavera de Navaleno que la zona de Pinares-El Valle es el territorio de la Comunidad en el que más valor adquieren las setas. La totalidad de los restaurantes de esta comarca, según los datos recogidos por los técnicos, tienen a lo largo del año la posibilidad de ofrecer Boletus en su carta, con 116 kilos de media al año; el 55,6% oferta níscalos, con una media por restaurante de 58 kilos anuales; y un 41,7%, la seta de cardo y el lansarón, siendo cada vez más habituales la trufa y el marzuelo.

Martínez Peña detalló ante un grupo de socios de la Asociación Micológica de Navaleno el sistema Micodata, un proyecto dirigido por el Departamento de Investigación Forestal Valonsadero, que, con la participación de Cesefor, persigue uniformizar los protocolos de toma de datos sobre producción y aprovechamiento de hongos silvestres comestibles con cierta importancia socioeconómica en la región; diseñar, unificar y simplificar la gestión de la información micológica para facilitar el acceso a la sociedad y sectores interesados a estos datos ; utilizar dicha información micológica para el ajuste periódico de un SIG Micológico en Castilla y León (MicodataSIG). Desde el pasado tres de mayo se ofrece un servicio web de información geográfica al recolector, a través del micodata.es, actualizado semanalmente con observaciones y predicciones sobre la producción micológica, entre otros objetivos. El sistema se presentará en otoño a la sociedad soriana.

En la web se pueden conocer los distintos informes de diagnóstico socioeconómico en las distintas comarcas de la Comunidad, realizados durante las campañas de 2005 y 2006, además de conocer sobre el mapa las producciones más determinantes de veinte setas comestibles entre las que se encuentran los agaricus, boletales, Cantharellus, Lepista nuda y Macrolepiota procera, morchella, pleurotus y thricoloma Portentosum, además de lactarius, setas de cardo y trufas.

Con el nuevo sistema, la información se centraliza en un servidor que consta de bases de datos, a las que acceden administradores y técnicos. Estos datos son recogidos y procesados en el servidor. La obtención de la información se realiza en base a encuestas a la población y formularios a la hostelería, con las que se consiguen estimaciones medias por comarca, la calidad de la recolección, el destino de la venta y la opinión de recolectores.

En la hostelería se detalla el porcentaje de clientes micoturistas y de restaurantes que usan hongos así como los canales de abastecimiento, entre otras variables.

Por lo que se refiere a los alojamientos, se ha conseguido detallar la procedencia de quienes llegan a la zona en busca de setas, y son mayormente de Cataluña y El País Vasco.