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REAL ZARAGOZA
Agapito Iglesias, un hombre que arrancó desde cero
Agapito Iglesias, considerado como el próximo hombre fuerte del Real Zaragoza, es un hombre hecho a sí mismo, que arrancó de cero y ha amasado una fortuna con sus negocios.
J. M. T. Zaragoza | A sus cuarenta y tres años, Agapito Iglesias García, quien se presume el nuevo hombre fuerte del Real Zaragoza, ha atravesado por todos los estratos de la escala social. Hoy vive en la cumbre, en la cima. Cabalga a lomos del éxito, posición lograda a través del triunfo empresarial, por medio de la conquista de jugosos resultados en cuentas de explotación de diversas empresas. Pero la vida de este soriano nacido en Navaleno no siempre se desarrolló bajo estos parámetros de grandeza económica y financiera.

Agapito Iglesias, llamado Tito por sus más antiguas amistades, no alcanzó por un golpe de azar o por estirpe las cifras millonarias, las reuniones de consejos de administración y presidencia de sociedades. Poco tiempo atrás, había que buscarlo en otros ambientes bien diferentes, mucho más próximos al trabajo desarrollado en el propio tajo, y no en los despachos o en las mesas donde se planifican estrategias de mercado, adquisiciones de sociedades mercantiles o de clubes de fútbol de Primera División.

Su vida responde al prototipo del hombre hecho a sí mismo. Partió desde cero, desde la humildad de una familia de Navaleno que se trasladó a Zaragoza, siendo Agapito todavía joven, para buscar un futuro más próspero. Poco a poco, desde el lugar de quien no tiene un patrimonio personal con el cual arrancar, supo labrarse un camino en el mundo de la construcción.

En la trabazón de relaciones con la familia Raventós, fundadora de la firma Codesport, comenzó a cambiar de manera sustancial el signo de su suerte. En un primer estadio, Agapito Iglesias pasó a ser socio de la firma. Luego, después de unos desgraciados accidentes que castigaron a la familia Raventós, pasó a hacerse con el control de la sociedad, dedicada a la construcción de naves industriales.

En los últimos años ha sido cuando sus negocios han experimentado el mayor crecimiento y desarrollo. Muy bien relacionado con el departamento que dirige Javier Velasco, consejero de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes, Codesport mantiene un posicionamiento envidiado dentro del sector en la plataforma logística PLA-ZA. Iglesias García ocupa en este momento veintisiete cargos en veinte sociedades distintas.

Entre sus colaboradores más cercanos se le considera un hombre sencillo, de maneras próximas, de una enorme iniciativa y siempre dedicado al trabajo. En su estética también procura responder a estos patrones. Como anécdota que le define dicen que huye de vestir con corbata, como de los trajes con chaqueta cruzada. Del mismo modo, prefiere los cuellos abiertos en la camisa que el botón cerrado.

Según algunos empresarios del sector otra pieza importante para comprender su éxito hay que radicarla en el grupo de personas de las que se ha rodeado. Afirman que de ellos cabe esperar fidelidad y compromiso personal con la figura de su jefe, y apuestas inteligentes en un mercado duro, en el que se juega con márgenes de beneficio relativamente estrechos, con una complejidad técnica apreciable entre "inputs" y "outputs" y con la necesidad de mover importantes volúmenes de negocio.

Cautivador -aseguran- en sus exposiciones y en la distancia corta, parece ser que Agapito Iglesias es poco proclive a las apariciones en público, a los grandes escenarios y a la influencia mediática. En las comparativas que se suelen establecer en estos casos, dicen que se sentiría mucho más cómodo en la discreción con la que pasa Ángel Luengo, una de las mayores fortunas aragonesas, que en el tremendo escaparate que supone ser el presidente del Real Zaragoza o el accionista mayoritario de dicha sociedad.